06/03/2023
RAYMUNDO RIVPAPCIO
El silencio vuelve a ser ensordecedor. El jueves pasado, William Barr, exprocurador general en el gobierno de Donald Trump, hizo afirmaciones en un artículo en The Wall Street Journal que debían haber sido causa de un desmentido inmediato de México, sin soslayar imputaciones tan serias, que por la forma como se está moviendo la relación bilateral en materia de seguridad, con tensiones, fricciones comunes y presiones con Estados Unidos, y están creciendo en este año de prolegómenos electorales, podrían convertirse en un dolor de cabeza para el presidente Andrés Manuel López Obrador
Barr es un político bien conocido en el gobierno mexicano, con el que tuvo una intensa comunicación. Como procurador general, sus fiscales pretendieron llevar a juicio al exsecretario de la Defensa, general Salvador Cienfuegos, acusado de presuntos nexos con narcotraficantes, y luego reculó por razones políticas: no quería que la cooperación en materia de seguridad, como amenazó el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, se suspendiera. Hasta disculpas ofreció Barr para que eso no sucediera, pero pasó. La cooperación bilateral se afectó y las quejas se arrastran actualmente con el gobierno de Joe Biden.
William Barr, exfiscal general en el gobierno de Trump, hizo afirmaciones en un artículo en The Wall Street Journal que debían haber sido causa de un desmentido inmediato de México. El silencio volvió a ser ensordecedor