Nuestro restaurante Salón Tropical surge en 1996, con la apertura de pequeños negocios particulares permitida a mediados de la década de los 90 del siglo pasado. En esta época, los restaurantes privados o particulares eran conocidos comúnmente como “paladares”, nombre comercial que se popularizo gracias a una telenovela que se emitía por televisión en esa época. En esta edad temprana de los negoci
os particulares, los “paladares” no eran más que una habitación cualquiera o patio de la vivienda con unas pocas mesas y sillas y un servicio gastronómico básico. Generalmente, era el propio dueño de la casa-negocio quien hacia las funciones de cocinar, atender mesas, etc…
Nuestro pequeño paladar no fue la excepción, surgió como un pequeño negocio a partir de la idea y el atrevimiento de su dueña, Nilda Rafaela Gil Pascual, conocida por sus familiares y amigos cercanos como “Fela”. Ubicado en una de las habitaciones de la vivienda, situada en un apartado y tranquilo barrio residencial, comenzó a brindar servicios como un pequeño negocio familiar, donde “Fela” y sus hermanas cocinaban, hijos y sobrinos atendían a los clientes, y toda la familia colaboraba. Por supuesto, sin ninguna preparación profesional de cocina, ni de gastronomía, ni muchísimo menos de contabilidad, economía, marketing, etc…
Como era de esperarse, la inmensa mayoría de esto pequeños negocios (llegaron a coexistir en nuestra ciudad 116) desapareció con el tiempo, a excepción de unos pocos, quedando así, ya para el año 2010 solo 3 de estos “paladares” en la ciudad: nuestro Salón Tropical, Las Gallegas y Doña Nelly. A estas alturas ya nuestro “paladar” había evolucionado y se había convertido en un auténtico restaurante, ubicado en una amplia terraza al aire libre, con una excelente vista de los atardeceres sobre el mar y la ciudad; desde donde, entre plantas naturales; se puede disfrutar de conjunto de los más exquisitamente elaborados platos de la cocina internacional y cubana, regados con un buen vino, recibiendo el más profesional y exquisito servicio; o degustar los selectos y distintivos postres así como una coctelería nacional e internacional, acompañando todo esto con un puro habano, todo en un ambiente único y agradable que 17 largos años de experiencia y su dueña con su afán y dedicación han sabido darle a nuestro Salón Tropical.