11/03/2021
Las mujeres cobran al año 6.350 euros menos que los hombres
La brecha salarial se ha reducido por cuarto año consecutivo, pero la diferencia de sueldos todavía es del 22% de media, cifra que se agravia según el contrato, la edad, los estudios y la crisis de la Covid.
En Cataluña, las mujeres cobran 6.350 euros menos de media en el año que los hombres, según datos del gobierno, 529 euros de diferencia en el mes. Aunque la brecha salarial se ha reducido por cuarto año consecutivo, la diferencia de los sueldos entre hombres y mujeres todavía es del 22% de media, casi un punto por encima de la media en España, del 21,4%.
Así se desprende del estudio “La situación de desigualdad salarial en Cataluña entre hombres y mujeres”, del Observatorio del Trabajo y Modelo Productivo del Departamento de Trabajo elaborado con datos del año 2018.
El salario mediano anual masculino se situó en 28.640 euros, mientras que el femenino fue de 22.289. Las diferencias salariales entre hombres y mujeres se amplían a lo largo de la vida laboral, según el nivel de estudios y del tipo de contrato si es temporal o fijo. Todo ello, además, se ha agraviado con la pandemia.
A pesar de que la brecha se ha acortado 3,8 puntos porcentuales entre 2014 y 2018, el Departamento de Trabajo destaca que la desigualdad salarial continúa siendo “una de las manifestaciones más penetrantes de la discriminación que sufren las mujeres en el mundo laboral”.
Efecto de la Covid a la brecha
El primer impacto laboral de la crisis de la Covid tocó especialmente las mujeres; las reestructuraciones de personal empezaron por los empleados con contratos a tiempo parciales, o temporales, y, en estos casos, la proporción de mujeres es más alta. El informe admite que “la mayor dedicación de las mujeres a tareas de cura puede repercutir todavía más en sus dificultades para poder progresar profesionalmente.”
“Las mujeres estarían sufriendo más severamente las consecuencias económicas y financieras de la pandemia, dado que tienen unas tasas de temporalidad y parcialidad más elevadas que los hombres, y tienen trabajos con remuneraciones más bajas.”
Un 21,5% de las mujeres con trabajo tienen un contrato a tiempo parcial, una tasa que casi triplica la de los hombres, que es del 7,6%. En el caso de los contratos temporales, la diferencia entre hombres y mujeres es más pequeña, pero también hay más mujeres, el 21,7%, que hombres, un 17,9%.
También los ERTE han impactado en mayor proporción en las mujeres, sobre todo al arranque de la pandemia. Las restricciones de los últimos meses se están notando, por ejemplo, al comercio o la restauración.
De hecho, desde el sindicato UGT y coincidiendo con el Día Europeo de la Igualdad Salarial, también han hecho público un informe “Brecha salarial, Igual retribución por trabajos de igual valor” que en el mismo sentido denuncian la devaluación de los trabajos hechos por mujeres y el gran impacto negativo de la pandemia en los sectores más feminizados.
Este informe asegura que un 15% más de mujeres que hombres han perdido el trabajo. Que en España entre un 1 y un 3,5% más mujeres han estado objeto de ERTE y que 3 de cada 4 tienen un contrato temporal. y que 6 de cada 10 personas que cobran menos de 1.000 euros son mujeres.
La secretaria de igualdad de la UGT de Cataluña, Eva Gajardo, destaca que es en los sectores con salarios más bajos donde la diferencia salarial es más amplia:
“Donde los salarios son más bajos es donde más brecha hay. Y, por ejemplo, podemos decir que las personas trabajadoras de la restauración, personal, ventas, y otras tienen una brecha salarial del 33,73%.”
Según los datos de Trabajo, las mujeres se ocupan, en mayor medida, en sector de menos nivel retributivo. Es el caso del comercio al por menor, donde el personal femenino representa un 67,5%, o de las actividades administrativas y servicios auxiliados, donde las mujeres representan el 53,3%.
Según Gajardo, el gran problema está en el fuerte arraigo a la sociedad de los roles de género, que provocan una gran concentración de las mujeres en determinadas ocupaciones.
“Las mujeres, cuando nos situamos dentro del mercado de trabajo, ya de entrada tenemos una brecha del 18% y esto viene porque las mujeres nos estamos insertando en unas profesiones que ya son muy feminizadas. Es una brecha que decimos vocacional.
Según el EPA, Encuesta de Población Activa, el 81,7% de las mujeres ocupadas lo están en cuatro tipos de ocupaciones: en servicios de restauración, personales, protección y vivienda; personal contable, administrativo y oficina; personal técnico y profesional científico e intelectual; y ocupaciones elementales.
La brecha salarial es del 21% a los servicios y de cerca del 20% a la industria. Ante esto, desde la UGT exigen el cumplimiento de los planes de igualdad a las empresas, transparencia en el registro de los sueldos y que se hagan auditorías.
Brecha según la edad y la formación
Según los datos del departamento de Trabajo, las mujeres consiguen el máximo salarial entre los 35 y los 44 años, 23.847 euros de media-, mientras que los hombres lo consiguen a partir de los 55 años, con un sueldo de 32.313 euros de media. La brecha salarial también crece según la franja de edad y es más alta también en función del nivel de estudios.
Las mujeres tienen peores salarios a todos los niveles, pero principalmente entre las personas con menos formación: las mujeres con solo educación primaria cobran un salario bruto mediano anual un 34,7% inferior al de los hombres.