Es preciso analizar y entender mejor las necesidades de los consumidores y sus intereses en relación al consumo energético, para diseñar servicios que les permitan mejorar su eficiencia energética. Las empresas energéticas deben ser capaces de ofrecer servicios útiles a los consumidores, para que estos puedan beneficiarse gracias a un mejor conocimiento de su propio consumo, y, de este modo, redu
cir el recibo de energía eléctrica. Los consumidores deben estar informados para que, si lo desean, puedan aprovechar los servicios innovadores ofrecidos por las empresas energéticas, que utilizan la información de los medidores inteligentes. Se debe promover la protección de los consumidores, mediante un uso seguro de la información por parte de los actores del mercado y requiriendo autorizaciones explícitas de los usuarios para el uso de su información. Se debe monitorizar los beneficios reales de la implantación de servicios para los consumidores a partir de la información de los medidores inteligentes instalados en sus hogares.