14/02/2026
¿CETES es el instrumento más seguro?
Sí… y no. Depende desde dónde estés mirando.
Dentro de México, sí es lo más seguro. Son deuda directa del Gobierno Federal. Están respaldados por su capacidad de recaudar impuestos y por el hecho de que el Estado controla la emisión monetaria. En términos locales, no hay nada con menor riesgo de crédito.
Pero que sea lo más seguro en México no significa que sea indestructible. Los gobiernos también pueden entrar en crisis y dejar de pagar o reestructurar su deuda. Ha pasado con Argentina, Grecia, Venezuela, Rusia y Ecuador. En esos casos, los inversionistas no cobraron como esperaban: hubo quitas, retrasos o suspensión de pagos. México no está en ese escenario hoy, pero ningún país está exento estructuralmente.
Para medir ese riesgo existen calificadoras como Standard & Poor's, Moody's y Fitch Ratings. Ellas evalúan la capacidad de pago de gobiernos, empresas y entidades financieras. Países como Suiza tienen calificación AAA, el nivel más alto. México está alrededor de BBB: sigue siendo grado de inversión, pero varios escalones abajo. Eso no es alarma roja, pero tampoco es la cima del riesgo soberano global.
Además, el riesgo en CETES no es solo el impago. También existe riesgo inflacionario, riesgo cambiario si mides tu patrimonio en otra moneda y riesgo de concentración país. Si todo tu capital está en CETES, estás apostando todo a un solo emisor: tu propio gobierno.
Este no es un mensaje para espantar a nadie ni es político. Es una invitación a cuestionar qué tan seguro es lo “seguro”. En México, CETES es la base defensiva. En un contexto global, es deuda soberana BBB. La diferencia importa.
Diversificar no es desconfiar. Es entender que ningún emisor —ni siquiera un Estado— es inmune. Lo verdaderamente riesgoso no es invertir en CETES; es creer que no existe ningún riesgo.