16/06/2026
Si me contrataste para darte la razón, mejor ahórrate el dinero.
Si algo he aprendido trabajando con negocios, es que los que mejor resultados tienen rara vez son los típicos “sabelotodo”
A los que mejor les va tienen esta característica, son los más enseñables.
A los que peor les va, son los que siempre culpan a todos, pero nunca a ellos mismos, ego se le llama y el ego mata negocios.
Así se ve el ego, en mi cancha le echan la culpa a facebook a los empleados, a los clientes, menos al ca**ón que ven en el espejo todas las mañanas.
Porque cuando me contratan, yo no veo anuncios, ni soy “el de marketing”…
Yo veo negocios.
Y cuando le rascas poquito, empiezan a salir cosas interesantes.
Que si tardas mucho en responder.
Que si no das seguimiento.
Que si tu recepcionista no sirve.
Que si nadie sabe vender.
Que si no delegas.
Que si quieres controlar todo.
Que si te gana el carácter.
Que si te gana el miedo.
Que si te gana el ego.
Y ahí es donde se pone buena la cosa.
Porque unos dicen, va, ¿qué hacemos?
Y esos, curiosamente, son los que crecen.
Pero otros empiezan a justificar todo, que si es que aquí las cosas son diferentes, que si ellos llevan veinte años haciendo las cosas así, que si contrataron marketing, como si el marketing fuera una virgen de Guadalupe que hace milagros.
Y haber una campaña puede atraer clientes pero no puede arreglar un liderazgo mediocre, no puede arreglar una mala actitud,no puede arreglar un ego del tamaño de una casa.
Y esa es una conversación incómoda.
Porque cambiar un anuncio es fácil.
Cambiarte a ti…Eso está ca**ón.
Y te voy a decir algo que quizá no quieras escuchar.
Muchas veces el problema de tu negocio no está en algo técnico, está en que nadie se atreve a decirte que eres tú porque todos te tienen miedo o por que prefieren darte por tu lado y por eso sigues igual.
Así que no seas wey, si pagaste por ayuda, déjate ayudar.
Y si alguien a quien respetas te señala algo que no te gusta escuchar…antes de defenderte, antes de justificarte y antes de hacer berrinche…hazte una pregunta.
¿Y si tiene razón?
Porque te prometo algo.
Tu ego jamás te va a dejar sin argumentos.
Pero lo que si puede pasar es que te deje sin negocio.
Y ya.
A darle!