La Asociación de productores artesanales Rasuwillka es una de las organizaciones de artesanos que ha tenido una evolución ejemplar a nivel de organizaciones de base. Sus orígenes se remontan todavía a los años en que Ayacucho se debatía en los peores momentos de la violencia política, su fundación data el 12 de octubre de 1986, ese mismo año se afilió a la entonces única organización de artesanos
de nivel nacional, Artesania Intercomunal del Perú AIP. En 1992 cuando se produjo los problemas de división de AIP, Rasuwillka jugó un rol importante, siendo uno de los fundadores de la Central Interregional de Artesanos del Perú, al cual dio soporte económicamente ante los problemas económicos en los primeros años de CIAP. En 1993 se constituyó la empresa Servicios Generales Rasuwillka especialmente para realizar otras actividades productivas y comerciales. La organización
La forma jurídica de la organización es asociación sin fines de lucro, tiene un Consejo Directivo que se renueva cada dos años, mantienen reuniones periódicas mensualmente para evaluar el avance de sus actividades. La organización tiene un brazo comercial llamado “Servicios Generales Rasuwillka”, el cual es el encargado de gestionar las actividades comerciales, es decir atender los pedidos, distribuir entre los socios, los empaques y el envío a la ciudad de Lima, así como la contabilidad. Producción y comercialización
En los mejores tiempos, la asociación aglutinó a 22 talles familiares de las especialidades de tejidos en telar, tallado en piedra de Huamanga y retablos ayacuchanos. Los pedidos se distribuyen de acuerdo al diseño, cada diseño es propiedad de uno de los artesanos. La producción se realizan en el taller de cada artesano. Actualmente, la mayoría de los socios se han retirado de la producción artesanal, continuando sólo alrededor de 5 talleres, pero la asociación continúa activo. Actividades y proyección comunal
La Asociación Rasuwillka siempre se ha caracterizado por realizar muchas actividades en beneficio de sus socios y de la comunidad en general. A lo largo de su historia, la Asociación apoyó a varios centros educativos, entre ellos a las escuelas de Barrios Altos y al Jardín de niños de Barrios Altos. Asimismo, en varias oportunidades organizó concursos de dibujo y pintura entre los centros educativos de los alrededores de la ciudad de Ayacucho otorgando premios a los niños ganadores. La Asociación ha realizado también otras actividades en beneficio de la niñez de los barrios marginales y comunidades vecinas donde se realizaron chocolatadas y reparto de juguetes, por motivo de la Navidad, para un promedio de 300 a 600 niños.