1.Caída de la productividad: si tú no cumples con tu papel, tus empleados tampoco lo harán.¿Consecuencia? Una caída generalizada en la productividad que puede costarle muy cara a tu negocio. Tú eres el espejo en el que se mira tu equipo, de modo que si tú no asumes tu papel, ellos tardarán poco en dejar de asumir el suyo. Recuérdalo.
2. Pérdidas económicas: la dejación de funciones por parte del
responsable de un Negocio siempre trae como consecuencia pérdidas económicas. Si tú eres el gerente pero no actúas como gerente, no piensas como gerente y no tomas decisiones como gerente, los resultados no serán los que esperas y los beneficios empezarán a resentirse o desaparecerán. Si tienes un papel definido, cúmplelo.
3. Desviación de la estrategia establecida: si no cumples con tu papel, ¿cómo vas a estar seguro de que el negocio funciona como debe? Cualquier deficiencia en cuanto al desempeño de las funciones de cada miembro del Equipo repercute negativamente en la estrategia y en los resultados económicos. Corrígelo.
4. Confusión en el equipo: la falta de un líder sólido que asuma sus funciones provoca confusión en el Equipo de cualquier restaurante. Esta confusión suele desembocar en dejación de funciones por parte del personal, empeoramiento de la atención al cliente y pérdidas. Todo negocio, y tu restaurante por si no te habías dado cuenta todavía, lo es,necesita referentes claros a los que acudir. Tu equipo los necesita y tú también debes tener claro que eres su referencia y la tuya propia. Si no es el caso, ponte en marcha para corregirlo.
5. Funciones sin cargo y cargos sin funciones: la dejación de funciones por parte del responsable del negocio suele desembocar en dos situaciones igual de perjudiciales: por un lado, hay funciones que nadie desempeña o que asumen personas no cualificadas para ello, con lo que la traducción en pérdidas no se hará esperar. Por otro lado, si no asumes las funciones de tu cargo, pronto empezarás a asumir otras que no se corresponden con tu papel, con el consiguiente desequilibrio dentro del organigrama. A medio plazo, este tipo de comportamientos traen consigo problemas con el equipo, descoordinación y, una vez más, pérdidas. Porque cualquier error de organización acaba, irremediablemente, convertido en pérdida.