26/01/2026
En el día internacional de la educación (24 de enero) nos preguntamos, ¿Cómo califica comparativamente el sistema educativo peruano con los estándares internacionales? y para dar respuesta a esta interrogante acudí a la data, una primera visión pero lamentablemente contundente refiere, a través de la encuesta de Ipsos a 30 países entre junio y julio del 2025, que nuestro país tiene un sistema educativo deficiente (el 50% manifiesta ello). Por tanto indague, ¿Cuáles podrían ser las principales razones que explicarían este resultado? y, esto es lo que he encontrado:
- El gasto público en educación se ha mantenido por varias décadas en niveles por debajo del 3 % anual del PBI.
- Deficiente formación profesional y con escasos principios y valores éticos, como consecuencia de la falta de estímulo a la profesionalización del docente.
- El incremento de la cobertura del servicio educativo no ha ido de la mano con la necesidad de mejorar la calidad de la educación.
- La predominancia de altas tasas de repitencia, deserción, retiro y culminación de los estudios probablemente por el uso inadecuado de las inversiones en educación y por la carencia de un riguroso proceso de selección, capacitación y evaluación de los docentes.
- Logros de aprendizaje que están por debajo de lo esperado y que empeoran en las zonas pobres, rurales y con población con lenguas originarias.
- Nivel de inversión en investigación ínfimo comparativamente con países como Costa Rica, Chile y Brasil, por citar sólo a países de la región, probablemente explicado por la carencia de un sistema integral de formación docente según los avances de la ciencia y la tecnología mundiales.
- Y por la falta de conciencia en la población acerca de la importancia y trascendencia de la educación en todos los niveles y modalidades educativas, como factor para el desarrollo sostenible y sustentable del país.
Las consecuencias son, el aumento de la brecha educativa, aumento de la deserción escolar, aumento de la población NINI, aumento de la pobreza e informalidad, aumento de la vulnerabilidad de la población educativa, aumento del retraso escolar en todos los niveles.
Finalmente estas afectarían el Índice de Desarrollo Humano, incrementaría la delincuencia, se incrementaría el subempleo, se produciría una menor competitividad y productividad en los sectores productivos, mayor reducción de la calidad educativa y lo más importante produciría una reducción del capital humano del país.
Fuentes: Ceplan, Stata.