05/25/2026
Encontré esta frase sencilla, pero profunda, y quise compartirla.
Porque todos tenemos un “mar” delante alguna vez: una situación que no sabemos cómo resolver, una puerta que no se abre o un camino que parece terminar ahí.
Y quizá el mensaje es este: no todo depende de encontrar la salida por nuestra cuenta. A veces, cuando llegamos a nuestro límite, Dios nos muestra posibilidades que no podíamos ver.